Ayer viendo las manos de mi madre mientras dormía en el sofá, sentí la imperiosa necesidad de fotografiarlas, casi con miedo, como si le estuviera robando algo, las hice sin que se percatara de ello, podía haber sacado mas , pero algo me lo impedía... una sensación muy extraña.
Un recuerdo para cuando ya no viva, pero a quien le importara dentro de muchos años... me puse triste, manos que el día 27 cumplirán 90 años, manos que fueron activas y ahora reposan en su regazo, sin esperanza,
pero con el gesto de aferrarse a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario