Ayer, mejor dicho anoche empecé a pintar un cuadro del jardín que veo desde mi terraza, algo que quería hacer hace tiempo, una esquina que cuando vengo de comprar del super, siempre me sugiere coger los pinceles, pero siempre lo dejaba para mas tarde y luego para otro día, como hice hoy, después de ver el trozo de fuente que pinte en dos pinceladas anoche, no debe ser lo mio la pintura, quizá, es que no me valoro, siempre pienso que podía hacerlo mejor, pero claro, si no practico imposible, y es que para todo se necesita ilusión y yo la tengo por los suelos, tengo problemas mas importantes que me absorben y no me dejan concentrarme, mi madre, su demencia, su egoísmo , ya no soy yo, mi vida, y tengo que aprender a vivir así. y lo malo de esto es que nada cambia para bien, un niño crece... el anciano... es triste.
Por la noche, es mi noche, mi pajarita Mandarín y yo escuchamos música, siempre dulce, Joshua Bell, Richard clayderman, Marc Enfroy, es mi relax. Me gusta mucho esta soledad, cuando todos duermen, yo sueño, mientras la brisa de la madrugada penetra por la abierta ventana y roza mi espalda semi desnuda como una caricia y el recuerdo se convierte en ficción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario